Compliance Penal

Elaboramos un plan específico que no sólo respetará las actividades diarias de la empresa, sino que ejercerá un control de las actividades críticas para velar por los intereses de sus clientes, por su reputación corporativa y la sociedad en general.

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COMPLIANCE PENAL. LA VÍA PARA EXONERAR A LA EMPRESA

La legislación actual reconoce la responsabilidad de las personas jurídicas si se cometen en ella determinados delitos, lo que puede suponer desde multas millonarias hasta la propia disolución de la compañía. Asimismo, establece que no es suficiente con disponer de un Programa de Prevención, o Compliance, sino que debe acreditarse que éste es idóneo, eficaz, se aplica diligentemente y con carácter previo.

Aunque lo ideal es implementar el plan antes de que se cometa un delito, la ley nos permite adoptarlo con posterioridad. Si el plan es anterior, la empresa queda exenta, y, si es posterior, los efectos quedarán atenuados.

La implantación de un Programa de Compliance Penal supone un impacto importante en las organizaciones. Por esta razón, el Despacho ha desarrollado una metodología centrada en minimizar dicho impacto, adaptándose a las circunstancias de la empresa y respetando sus actividades diarias.

Nuestra metodología se desarrolla en cinco fases:

Fase 1. Auditoría de situación.

Consiste en la revisión de las estructuras previas, normas y herramientas de las que ya dispone la empresa para establecer un plan de implantación totalmente adaptado a sus necesidades y que suponga un impacto mínimo en sus actividades diarias.

Fase 2. Formación de la voluntad societaria.

Consiste en la elaboración de una serie de informes que, reflejados en acta y tras su aprobación por parte de la Dirección, constituirán prueba suficiente de su voluntad para cumplir las exigencias legales en materia penal.

Fase 3. Elaboración de Plan de Compliance Penal.

Supone la elaboración, o adaptación, de las normativas, políticas, protocolos y procedimientos necesarios. Se crea la Estructura de Control, los Planes de Formación, Sensibilización y Comunicación. Se desarrolla el sistema de informes – Reporting – y los Comités Ético y de Compliance.

Fase 4. Ejecución del plan y el Plan de Auditorías Internas.

Incluye la creación y gestión del Archivo de Evidencias como elemento esencial para proteger a la empresa de los riesgos penales a los que está expuesta.

Fase 5. Mejora continua y lecciones aprendidas.

Tiene en cuenta cambios en el negocio, en la estructura empresarial, normativa legal y los propios fallos y limitaciones del Plan en ejecución.

Existe una fase adicional, que se denomina Compliance Forense, que consiste en la elaboración de informes internos como resultado de las investigaciones realizadas al detectarse infracciones que ayuden a: (i) mejorar el plan; (ii) acreditar su utilidad real y eficacia ante posibles acciones judiciales y; (iii) la legítima preparación de los representantes corporativos en cualquier tipo de proceso, penal o no.